Una noche sin los papis

Brunete ha pasado la primera noche sin sus papás. El pasado sábado se casaron en Mérida unos amigos muy queridos de la familia y claro, una boda no es el lugar más adecuado para un bebé, menos aún si el evento se celebra por la noche y en una ciudad diferente a donde ellos tienen la residencia. Brunete se quedó a dormir con los abuelitos maternos en el campo. Chico, el inquilino guau, tambien se quedó con ellos. Hubo división de familia y sus papás echaron mucho se menos a Bruno porque están acostumbrados a estar siempre a su lado. Cada ratito, mamá llamaba a la abuela y le pedía información: que si cuanto ha comido, que si se ha bañado, que si llora, en fin un rollo por que los pobres abuelos no solo hacen de canguros sino tambien de telefonistas. La pareja se quedó a dormir en el hotel donde se celebró la boda y trasnocharon mucho, pero por la mañanita prontito se levantaron y corrieron al lado de su retoño pues ya nada es igual si Bruno no está cerca. Los abuelos dicen que se portó muy bien, claro que ellos que van a decir si están encantados de ejercer de canguros. Chico tambien se portó bien, aunque como es un poco trastete, le arrancó algun rosal al jardín de los abuelos, lo que sea para que le presten atención. Aunque se queja poquito porque hoy descubrieron que tiene una infección muy grande en un oído y el pobrecito no había dado ninguna queja, por lo que mañana, mami lo llevará al veterinario para que reciba el tratamiento oportuno. Esperemos que solo sea una otitis y dentro de unos días, Chico vuelva a ser el gamberrete que es siempre.
Andrés y Sonia, los recien casados, a lo mejor traen pronto un amiguito para Bruno, ¡ Un bebe romanito para jugar con él¡ Biennnn¡

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home